
Meditación Bíblica para 2 Samuel 11
¡Huye del pecado!
No hagas ninguna provisión para tu carne, más bien toma en serio el hecho de que Satanás merodea como león rugiente, buscando con maliciosa astucia devorarte.
Un gran pecado casi nunca nos toma totalmente por sorpresa. Por el contrario, Satanás sabe cómo poner los cimientos del pecado ladrillo a ladrillo.







