Las tres leyes que aparecen en Deuteronomio 19, demuestran que Jehová se preocupa profundamente por la conducta de su pueblo en su vida cotidiana. Muchos dioses de diversas religiones paganas podían ser apaciguados con la combinación adecuada de sacrificios, oraciones y ofrendas, lo que permitía a los adoradores seguir viviendo el resto de sus vidas como quisieran. En cambio, la obediencia a Jehová afecta a toda nuestra vida, no sólo a lo que hacemos los domingos.
¿En qué aspectos de tu vida cotidiana puede el deseo de justicia de Jehová cambiar tu forma de comportarte?