¿Necesitamos recordatorios físicos que nos recuerden una y otra vez las realidades espirituales? Por supuesto que sí. Por eso Jesús nos dio el bautismo y la Cena del Señor, así como la membresía en congregaciones locales de creyentes: para recordarnos una y otra vez la historia.
Entonces, ¿se han convertido estos signos en fuentes de hipocresía para ti, o los aprecias como recursos especiales para volver una y otra vez a la historia de la vida, muerte y resurrección de Jesús?