Debido a su fe, la historia de Rahab se incluye en el Salón de la Fe en Hebreos 11:31. Y aún más que eso, Rahab la prostituta se casó con un hombre llamado Salmón, el padre de Booz. Booz se casó con otra mujer extranjera llamada Rut, que dio a luz a Obed, el padre de Isaí. E Isaí fue el padre de un muchacho llamado David, el antepasado (según la carne) de nuestro Señor Jesucristo (Mt. 1:5-6).
La gracia soberana de Dios puede alcanzar, redimir y comisionar incluso al menos merecedor de los pecadores, no sólo a Rahab, sino también a ti y a mí.