Al proveer una señal, Dios dio un símbolo físico que apunta a un significado más allá de sí mismo. Así, del mismo modo que una señal de pare, al indicarle que detenga su coche antes de continuar, apunta más allá de sí misma a los estatutos de la ciudad, a la autoridad del gobierno e incluso al deseo social de seguridad, las señales bíblicas son símbolos que apuntan a Jehová, a su pacto, a su ley y a su amor por su pueblo.En el Nuevo Testamento, Dios nos da los signos del bautismo y de la Cena del Señor para dar testimonio de las promesas que nos hace en el Evangelio. ¿Qué papel deben desempeñar en nuestras vidas y en nuestro discipulado?